¿Líder nace o se hace? (Primera parte)

¿Líder se hace o se nace? El entrenamiento del liderazgo

El entrenamiento del liderazgo y el crecimiento personal son dos de las claves más importantes en el proceso de desarrollo de un líder. ¿Todo el mundo tiene capacidades para ser líder de equipo? ¿El liderazgo es cuestión de habilidades innatas?

Aunque existen ciertas cualidades personales que facilitan a un profesional llegar al escalón de líder (ambición, empatía, seguridad en sí mismo, honestidad y compromiso, entre otras), en el entrenamiento del liderazgo resulta determinante la preparación y el desarrollo que la persona va adquiriendo con el paso de los años en su experiencia laboral.

El proceso de construcción del liderazgo requiere de una serie de condiciones: la oportunidad de una empresa en la que manifestar ese liderazgo, capacidades y cualidades personales, necesidad social de manifestarlo, y un equipo humano en el que expresarlo y aplicarlo.

Construir el carácter de un buen líder

En primer lugar, es vital entender que el rango o la popularidad no implica liderazgo. El líder se define como un profesional capaz de asumir la responsabilidad de su cargo, como capacidad de elaborar respuestas útiles y soluciones adecuadas en su entorno de trabajo.

La visión del líder no consiste en una posición de privilegio y poder despótico frente a los demás, sino en el desarrollo de hábitos, valores estables y coherencia de decisión, que le habilitan para construir la realidad desde su propia perspectiva.

Los líderes entienden que para conseguir un cambio social y empresarial consistente, se requiere ante todo un profundo cambio personal y emocional, para desarrollar proyectos realistas basados en objetivos y valores positivos, como el trabajo en equipo o la participación conjunta.

Para el líder, la visión individualista del “yo” y la relatividad moral, dos aspectos predominantes en la sociedad actual, deben desplazarse hacia una ética basada en virtudes personales y una consciencia de rectitud y equidad. Y es que, el entrenamiento de liderazgo conlleva también el desarrollo de actitudes favorables que reemplacen los pensamientos y actitudes negativas, que suelen acompañar a los jefes y superiores día a día.

¿Qué opináis? ¡Esperamos vuestros comentarios! La semana que viene publicaremos la 2ºparte.

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Hasta pronto!«Cambia tus pensamientos y cambiarás tu mundo».-Norman Vincent Peale.